El mordaz discurso de Marco Rubio puso de manifiesto la podredumbre que socava Occidente.
En veinte minutos electrizantes la semana pasada, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, puso de relieve un factor crítico, aunque en gran medida ignorado, que subyace a la trayectoria suicida de Occidente.
Su discurso inauguró una conferencia internacional en Washington D.C. sobre “el resurgimiento del terrorismo político”.
Durante el último cuarto de siglo, afirmó Rubio, la lucha antiterrorista había significado combatir el extremismo islamista radical. Si bien este se había logrado controlar en cierta medida, el punto ciego ahora radicaba en el terrorismo de la extrema izquierda.
Según relató, a principios de este mes, una mujer de 72 años fue asesinada en Grecia con una bomba incendiaria en su apartamento porque su hija se había presentado como candidata parlamentaria por el partido conservador Nueva Democracia.
En enero, un ataque incendiario contra la red eléctrica de Berlín, supuestamente perpetrado por militantes de izquierda, dejó sin electricidad a decenas de miles de personas durante cinco días de temperaturas gélidas, y en él falleció una mujer de 83 años.
Un mes después, un activista francés de extrema derecha de 23 años fue golpeado hasta la muerte en las calles de Lyon por un grupo de asaltantes de extrema izquierda.
Como señaló Rubio, la extrema izquierda dominó la violencia política durante la mayor parte de la era moderna. La banda alemana Baader-Meinhof, los terroristas de las Brigadas Rojas italianas, los fanáticos maoístas de Sendero Luminoso en Perú, el grupo estadounidense Weather Underground y muchos otros fueron responsables del 93 por ciento de los ataques terroristas en Occidente entre 1970 y 1980.
Ahora, el terrorismo de extrema izquierda vuelve a estar en auge y es incluso más letal en escala y alcance.
En Alemania, el año pasado aumentó en más del 40 por ciento. En Grecia, más del 80 por ciento de la violencia radical es impulsada actualmente por grupos de extrema izquierda y anarquistas.
Un informe publicado el pasado mes de septiembre por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Estados Unidos (CSIS) afirmaba que 2025 se perfilaba como el año más violento para la izquierda estadounidense en más de tres décadas.
FUENTE:Por Melanie Phillips https://hatzadhasheni.com/
Edita Periódico UNO
